La situación en Chile se agrava. Miles de personas no quieren bajar de los cerros donde se refugiaron a raìz de los diagnosticos fallidos proporcionados por la Armada sobre una posible tranquilidad en los desordenes climaticos, que luego en la realidad no se tradujo con los hechos.

Muchos sobrevivientes que tenìan su casa y su auto, hoy no tienen nada, y amanecieron viviendo en tiendas de campaña.

Muchos pueblos se encuentran sin agua ni electricidad.

Ban Ki-moon, Secretario General de Naciones Unidas, llegò a las cercanìas de la ciudad de Concepción, para evaluar los daños y asì elevar toda su experiencia ante las Naciones Unidas con el fin de lograr la màs efectiva asistencia humanitaria.